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La tecnología detrás del James Webb

La tecnología detrás del James Webb

El telescopio espacial James Webb ha iniciado su viaje por el Cosmos y ya ha hecho sus primeros grandes aportes. A finales del 2021 y este pasado 12 de julio se publicaron las primeras imágenes calibradas tomadas por este gigantesco e importante telescopio. Aunque este es solo el comienzo de lo que se espera que logre este aparato que la NASA lleva construyendo desde el año 1989 cuando gran parte de la tecnología que usa actualmente aún ni siquiera existía. 

El equipo que durante ya más de 3 décadas se encargó de desarrollar el Webb fue quien inventó la mayoría de tecnologías innovadoras que se usan en el mismo. Esto con el fin de conseguir que este gigante de la tecnología pudiera ver lugares del espacio que antes parecían imposibles de poder observar. 

La tecnología para enfriar el James Webb

Este es un telescopio de infrarrojos y la radiación infrarroja del telescopio se emite en forma de calor. Por lo que uno de los retos era buscar enfriar el telescopio mientras se usaba. Para ello los ingenieros tuvieron que conseguir que los instrumentos del Webb se mantuviesen lo más cerca del cero absoluto, la temperatura más baja posible. El ingeniero en jefe de Northrop Grumman, Charlie Atkinson, explicó que tenían que “demostrar que cumple con sus requisitos” en el espacio a temperaturas criogénicas. 

Además de esto, los espejos del Webb se fabricaron de un material que aguantará el frío extremo sin llegar a romperse. Pero estos materiales también tenían que ser livianos, ya que su intención era construir un telescopio 10 veces más grande que el Hubble y finalmente eligieron el berilio como material de construcción. Un metal bastante raro pero ligero, el cual fue recubierto de una delgada capa de oro. 

El equipo se las arregló para crear una forma completamente nueva de hacer polvo de metal fino de berilio. Este se llamó O-30-H el cual es capaz de soportar las temperaturas del espacio. Además este material también tuvo que adaptarse para fabricar los espejos del Webb para que así estos no se deformaran. 

Adicionalmente a esto, la tecnología detrás del Webb para la obtención de las imágenes y su posterior transmisión para poder ser convertidas y visualizadas, también cuenta con los últimos avances en informática hasta la fecha. Pero uno de los puntos más importantes de este telescopio son sus espejos, estos tenía que colocarse en un sitio seguro, ya que una sola ruptura podría hacer que se dañaran años de trabajo, para ello se fabricó una estructura que mantuviera los 18 segmentos del espejo en una posición que no perjudica el material ni la calidad de la imagen. 

Para lograr esto último se tuvieron que fusionar 2 tecnologías dando como resultado lo que llamaron “Interferometría de patrón de motas”. La cual usa la tecnología de láseres de vídeo para medir la deformación de la estructura rugosa en el frío. Para concluir Atkinson comentó que se tuvo que diseñar una tecnología para validar la otra, ya que de otra manera no hubiera funcionado.